|
|
A NUESTRA AMATXO
Acudimos a Ti con una nueva melodía porque eres la más hermosa que reside en la Basílica.
Sientes nuestro respirar, Amatxo de Begoña, escuchando las súplicas y temores que nos agobian.
Las campanas repican de gran emoción, el corazón late entre gestos de amor.
Fiel en todo momento, refugio protector para el caminante que se acerca con fervor.
Doble hilera arbolada engalanando tu hogar, siempre acogedora y las puertas de par en par.
¡Bendícenos, Madre!, tu tierna sonrisa transforma el rostro con un destello que ilumina.
Mª Luisa Calvo Martín |